Una parte de mi se quedó en Myanmar para siempre, no fueron los increíbles templos de Bagan ni el sunset más fotogénico en Mandalay, parte de mi se quedó allá por 2 razones: fue en Myanmar donde me comprometí con mi novia y pues, su gente tan amable, tan desinteresada y servicial me afirmó que todavía existen personas buenas en este mundo.

Myanmar es un país relativamente "nuevo", pensar no más que hace 3 años atrás no conocían lo que era un smartphone, no esperen mucho tiempo en visitar este lugar ya que viendo a su vecina Tailandia, podemos imaginar cómo la industria del turismo va a empezar a contaminar a las personas de aquí.

Estuvimos más o menos 12 días en Myanmar y tranquilamente nos pudimos haber quedado meses. A continuación una pequeña guía que esperamos que les sirva de inspiración para armar su próxima aventura.

YANGON

Si no entras por tierra desde Tailandia, lo más probable es que llegues al Aeropuerto Internacional de Yangon, ubicada a 1 hora aproximadamente del centro, puede tardar hasta 2 horas si hay tráfico, así que si tienen que ir de vuelta al aeropuerto a tomar un vuelo, bien precavidos por favor. Para llegar al centro tu opción más cómoda son los taxis, que cobran un aproximado de US$7, sino también están los buses públicos mucho más baratos, pero tardan más. 

Myanmar a comparación de su vecina Tailandia, tienen los precios de alojamiento un poco más elevados; hay leyes que prohiben que turistas se queden en casa de birmanos y por ello el Couchsurfing es casi inexistente en el país. Nosotros nos quedamos en "Chan Myaye Guesthouse", donde pagamos US$25 por una doble con baño compartido y un desayuno bastante completo. El personal es muy amable y lo recomiendo, pero si no eres de subir muchas escaleras la vas a tener complicada ya que se ubica en el piso 8 de un edificio sin ascensor. La zona del alojamiento está muy bien, y solo si no se te ocurre salir tan tarde a cenar, tienes todo cerca.

Vistas desde el Chan Myaye Guesthouse.

Vistas desde el Chan Myaye Guesthouse.

Bogyoke Aung San Market

Bogyoke Aung San Market

Luego de un potente desayuno en la Guesthouse, explora el Bogyoke Aung San Market, donde podrás echar un vistazo a algunas peculiaridades del país, como el Tanaka (crema que se ponen los birmanos para protegerse del sol), artesanías, piedras jades y los populares pantalones holgados del Sudeste Asiático. Luego de chusmear un rato, date una vuelta, literal, en el Circular Train, que por MMK 200 (US$0.15) te lleva alrededor de la ciudad de Yangon, aquí vas a tener la oportunidad de apreciar el día a día de los birmanos desde la ventana de un vagón, para algunos no es entretenido, pero para mi personalmente fue muy enriquecedor.

Niña birmana.

Niña birmana.

El día a día de Yangon desde la ventana de un vagón.

El día a día de Yangon desde la ventana de un vagón.

Circular Train.

Circular Train.

Bajamos en Pazuntaung Station, caminamos hacia la avenida y almorzamos en algún lugar de por ahí, una de las mejores decisiones que tomamos ya que la comida era muy rica y barata (MMK 1150), los birmanos no suelen tener extranjeros por esta zona, por lo que son muy amables con uno. De ahí tomamos un rickshaw por MMK 500 hasta el Esperado Lake View, donde puedes caminar por un puente de madera de dudosa resistencia hasta el famoso Shwedagon Pagoda.

La entrada al Shwedagon Pagoda es de casi US$8 o MMK 8000 si pagas en kyats, la moneda local, un poco costosa como casi todos los atractivos de Myanmar, pero vayan. Especialmente a la hora del sunset, en donde se empieza a llenar de fieles (y turistas también) a hacer sus rezos. Vean cómo cambia el tono de la gran pagoda conforme va cayendo el sol. 

Shwedagon Pagoda al sunset.

Shwedagon Pagoda al sunset.

El complejo de pagodas de Shwedagon al caer la noche.

El complejo de pagodas de Shwedagon al caer la noche.

Todo bañado en oro.

Todo bañado en oro.

Pueden regresar en taxi o como nosotros caminando hasta el hostel, son aproximadamente 50 minutos de caminata por una ciudad que va creciendo de a poquitos. Para cenar tienen puestos en la calle hasta aproximadamente las 10 de la noche o restaurantes nocturnos más enfocados al turista, no se pierdan tampoco entrar a una casa de té y pedir el famoso "Myanmar Tea", una delicia.

Otro imperdible de Yangon es poder verlo desde arriba, puedes subir al Thiripyitsaya Sky Bistro ubicada en el Sakura Tower, hay que consumir, pero 30 minutos acá al menos está bien para tener un panorama de la capital.

Vistas desde el Thiripyitsaya Sky Bistro.

Vistas desde el Thiripyitsaya Sky Bistro.

BAGAN

Luego de casi 10 horas en bus, llegamos a Bagan un lunes a las 05:00AM, desde Yangon compramos un pasaje de bus de la empresa JJ Express desde el mismo hostel que nos costó US$19, las estaciones de bus de Myanmar son bastante peculiares, ya que se asemejan más a un terreno baldío llenos de vehículos y pequeños locales, cada uno pertenece a su propia empresa; hay que saber la compañía de buses por la que vas, ya que de eso depende en donde te deje el taxi.

Llegando al paraíso.

Llegando al paraíso.

Una vez que llegas a la estación de buses de Bagan, puedes tomar un rickshaw, van o taxi hasta tu alojamiento; los precios ahí son más elevados por lo que nosotros caminamos 30 minutos hacia la ciudad, pero terminamos tomando un taxi hasta el hostel porque realmente estaba lejos, nos ahorramos un par de dólares pero tampoco creo que sea una gran diferencia. Antes de entrar a los distritos de Bagan, vas a tener que pagar el fee del lugar, que son US$ 25 o MMK 25'000 por 5 días, bastante elevado la verdad, sabemos de algunos viajeros que pudieron evadir el pago pero en nuestra experiencia, la vimos complicado.

Bagan se divide en 3 “distritos”: New Bagan, Old Bagan y Nyaung-U, nuestro alojamiento se llama “Winner Guesthouse”, pagamos US$20 la habitación doble y se ubicaba en el distrito de Nyaung-U, la zona es un poco alejada al centro y a los alrededores no hay mucho, pero no nos pareció tan malo. Ahí mismo puedes alquilar bicicletas a MMK 1000 el día, sino en el restaurante de al lado alquilan motos eléctricas; las cuales recomendamos por practicidad, a MMK 6000 el día.

Si llegaron a Bagan y quieren volar en los globos sobre los templos, les tenemos unas recomendaciones en un post aparte que pronto vamos a escribir.

Alquila el vehículo que más te convenza y empieza tu aventura por alguno de los miles templos que están esparcidos en este valle, tómate tu tiempo y no dejes de explorar los menos transitados y populares, ya que te puedes llevar muchas sorpresas. Fue así que casualmente entramos al templo en donde me comprometí con mi novia.

Tranquilamente puedes pasar horas explorando el lugar, ciertos templos tienen accesos “secretos” a la parte superior del mismo, estate atento a agujeros en las paredes que tienen escaleras para subir: má-gi-co. Tengan cuidado también porque a los alrededores de los templos hay insectos enormes y alguna que otra serpiente.

Novia con Tanaka.

Novia con Tanaka.

Sentir la brisa al andar en tu moto eléctrica, desviarte por los caminos de tierra, encontrar un templo sin gente y darte cuenta que tiene acceso a la parte superior, la verdad que son experiencias que no te las quita nadie.

Para comer, hay una “feria” donde venden comida más a la segura o sino también puedes adentrarte a algún restaurante donde haya más locales, donde el menú no está en inglés y pedir las recomendaciones a los birmanos. Por nada del mundo, te pierdas el “Tea Leaf Salad”, ya te dijimos.

Tea Leaf Salad.

Tea Leaf Salad.

MANDALAY

Es la segunda ciudad más grande e importante de Myanmar, su nombre viene del famoso "Mandalay Hill", ubicado en esta misma ciudad. Debido a su cercanía con Yunnan en China, la etimología y el comercio han cambiado en los últimos 20 años para este lugar. Además de ser considerada la ciudad más avanzada en comercio, educación y salud del norte de Myanmar; también es conocida por ser la capital de la cultura Birmana.

Llegamos desde Bagan en un bus, que nos costó MMK 9000 y tardó unas 6 horas. Nos alojamos en "Dreamland Guesthouse", un hostel / casa de arte muy cozy y acogedor donde el staff nos trató super bien y las habitaciones estaban bien. Recomendamos al 100% el hostel. La doble acá está MMK 30,000 e incluye desayuno.

En Mandalay tienes unos "must" turísticos para hacer, el famoso Mandalay Hill, el U-Bein Bridge y el Mandalay Palace. A este último no fuimos por el precio de la entrada.

Puedes alquilar una moto en el mismo hostel, nosotros pagamos MMK 12'000 por 24 horas, y dirigirte al Mandalay Hill, estaciona tu moto cerca y luego empieza la subida por los miles de escalones que te esperan, a paso tranquilo puede tomarte alrededor de 1 hora la subida. Antes de llegar al punto más alto del Mandalay Hill, vas a tener que pagar una entrada; nosotros no pagamos y nos quedamos ahí, las vistas son igual de impresionantes y lo mejor de esta colina es el camino finalmente. Mucho ojo de donde dejan los zapatos ya que los dejamos en un estante antes de subir las escaleras y al bajar nos cobraron MMK 200 por "cuidárnoslo".

A más o menos 50 minutos en moto del Mandalay Hill, está ubicado el U-Bein Bridge; lugar de uno de los sunsets más fotogénicos que he podido apreciar en mi vida. El puente de madera tiene 1.2kms de largo y cruza sobre el río Amarapura, al otro lado del río hay una pequeña villa donde no hay mucho por hacer. Muchas partes del puente están hechas mierda y probablemente empieces a dudar si va a aguantar mucho tiempo de pie, cruzan chicos para ir al colegio, parejas, monjes, viajeros, abuelos; en el U-Bein Bridge cruzamos todos. Y en un momento del día, cuando el sol está cayendo conviene alejarse para poder apreciar el puente desde abajo. Hay lugares que parecen haber estado hechos para sunsets, el U-Bein Bridge es uno de ellos.

Espectacular.

Espectacular.

Finalmente regresamos a Yangon en un bus que nos salió US$19 para pasar un par de días más y salir con destino a Kuala Lumpur.


DATOS PRÁCTICOS

US$1.00 = MMK 1350

 

TIPS PARA AHORRAR DINERO

  • Comer en los puestos callejeros - La mayoría de los puestos en la calle no tienen menú en inglés, recuerda que Myanmar se ha abierto al extranjero hace poco, aún así no tengas miedo de preguntar y pedir recomendaciones. Te vas a topar con comida muy rica y gente muy amable.

  • Hostels - El alojamiento en Myanmar es más caro que sus iguales del Sudeste Asiático, va a ser muy complicado encontrar alojamiento menos de US$8 por persona, pero si te mantienes alojándote en los hostels o acampando, tu gasto aquí se va a reducir. Además, los hostels usualmente vienen con desayuno incluido así que aprovecha en llenarte el estómago bien antes de empezar el día.

  • Viaja local - Si evitas los vuelos internos y te transportas en buses, tu presupuesto va a jalar mucho más.

  • Regatear - Especialmente en los mercados y lugares más turísticos.

  • Bodegas - En Myanmar las tiendas de conveniencia son casi inexistentes, hay que recurrir a las bodegas para comprar a mejor precio.

 

LO MEJOR:

  • La gente - Como repetimos, creo que el encanto de Myanmar lo tiene una buena parte su gente. Son personas muy amables y desinteresadas, casi todas nuestras interacciones con la gente local ha sido positiva. Realmente te confirma que todavía existe gente buena en el mundo.

  • Max - Una gaseosa sabor a Red Bull que viene en botella de vidrio, barata y rica.

  • Sobrevolar Bagan en Globo - El tiempo se detiene y es mágico. Lo malo es que es costoso, bastante costoso.

  • Perderse en moto eléctrica por los templos de Bagan - A comparación del Angkor Wat, que siempre está llena de gente, nos sorprendió no encontrar casi nada de turistas en los templos, además encontrar alguno que otro que no están en las guías te hace sentir un explorador.

  • Tea Leaf Salad - La comida birmana es simple, pero muy rica; el Tea Leaf Salad es un plato típico de acá y no puedes irte sin probarlo.

  • Myanmar Tea - Si hay algo de lo que son fans los birmanos, es su hora del te. Pídete uno y disfrútalo en compañía de los locales.

 

LO PEOR:

  • Los precios - Todo lo que tenga que ver relacionado al turismo, es caro: alojamiento y entradas a los atractivos, sobre todo.