Casi 100km. en 02 días.

Casi 100km. en 02 días.

17 de Noviembre del 2011.
Ginowan, Okinawa.

12:17 de un nublado jueves en la Isla de Okinawa; Alan Affichard, un amigo francés con quien cursaba en la universidad, me propone ir en bicicleta hasta la localidad de Onna Son, pasar la noche cerca y regresar al día siguiente. Sin pensarlo mucho y viendo que tengo días libres en la facultad, decidí acompañarlo con mi rústica bicicleta plateada.

13:02 - Nos encontramos debajo de donde era nuestra pensión de estudiantes, llevamos una pequeña mochila, cámara y un Google Maps de un viejo iPod. Partimos.

13:38 - El camino ha sido sencillo hasta ahora, nos dirigimos al norte y llegamos a una de las bases militares americanas más controversiales de Okinawa: Futenma. La bordeamos en dirección a Kita Nakagusuku, teníamos en claro que queríamos llegar a Hamahiga Jima antes de llegar a Ishikawa, donde tendríamos que pasar la noche.

14:57 - Hacemos una primera parada técnica, en una tienda de reciclaje en la localidad de Kita Nakagusuku; el cielo se empieza a desaturar, nubes cargadas de 'te cagamos tu viaje' empezaron a posarse sobre nosotros, sin lluvia aún. Solo meten terror, solo advierten que en cualquier momento se desata. Seguimos pedaleando.

15:56 - Kaichu Dooro, es el nombre del puente más largo sobre el mar de Okinawa, unos 4.5 km. nos separan de la siguiente isla: Henza. Increíble es andar sobre un puente donde tienes mar a ambos lados. Lo que nadie te dice, es que el fuerte viento en dirección contraria hace que esos 4.5km. iniciales pareciesen 8.

16:28 - Luego de llegar a Henza y cruzar un puente corto más, llegamos a Hamahiga Jima, una alejada isla dentro de la localidad de Uruma; muy precaria, pero a la vez más natural que las otras. Si el clima hubiese estado mejor, no hubiésemos  dudado en meternos a la playa. Al contrario de eso, nos quedamos viendo cómo un pescador solitario intentaba sacar peces del mar; digo 'intentaba' porque no vimos que haya sacado algo desde que estuvimos ahí, ¿o será que traemos mala suerte?

16:37 - Estábamos a punto de cruzar de vuelta el puente que separa Hamahiga Jima con Henza cuando descubrimos unas escaleras de piedra que llevaban a la cima de una especie de pequeña montaña en el medio de la isla, lo pensamos, la vimos y con mirarnos supimos que habíamos decidido ya que teníamos que ir a ver qué había, dejamos las bicicletas. Subimos.

16:50 - Llegamos al final de las escaleras donde había un pequeño altar de piedra, lleno de caracoles e insectos que no creo haber visto jamás en los libros de biología. Era de esperar de una isla tan alejada. ¿Algo de especial? Como para ver; diría que no, pero como experiencia de ser espontáneo y dejarte llevar por la curiosidad, por supuesto que sí.

17:47 - Nos encontramos rodeado de lo que creemos eran campos de arroz, ya cruzamos el Kaichu Doro de regreso e intentábamos llegar a Ishikawa. La noche se iba poniendo poco a poco, las nubes seguían ahí, observando nuestros cuerpos cansados mientras seguíamos pedaleando; nos perdonó. No nos llovió.

18:25 - El sonido de una puerta mecánica, olores que hacen agua tu boca. Sí, ya estábamos cenando en un 'Moto-Moto' en algún lugar de Uruma, un barato set para calmar el hambre y poder continuar. Normalmente podría haber comido más, pero vivir en Japón hace que te acostumbres a comer porciones más pequeñas. Un cigarro y medio para planear el siguiente tramo, y partimos a 'Enobi', ya cerca de Ishikawa.

19:45 - Nada a la derecha, nada a la izquierda. Una tenue cálida luz que sólo te deja ver lo justo y necesario. Estábamos perdidos en la nada de Ishikawa. Hicimos un par de llamadas a quien supuestamente nos iba a dar alojamiento esa noche; ese día fue la primera vez que escuché el término: Couchsurfing. Y para mi suerte, la primera vez que iba a experimentarla. Alan colgó, Ujval; nuestro host, nos estaba dando direcciones para llegar a su departamento.

20:13 - 'Welcome, I am Ujval', fueron las primeras palabras de nuestro host. ¿Cómo es eso de que un extraño te deja dormir en su casa? ¿No es peligroso? ¿Nos querrá robar mientras dormimos? fueron una de las tantas preguntas que cruzaron mi mente mientras entraba a su enorme departamento en Ishikawa. Ujval era dentista de una de las bases militares de Okinawa, específicamente la base que se encuentra en Kin; nos acompañaba su abuela, quien no hablaba nada de inglés ni de japonés. Esto es porque la familia de Ujval es de India. '¡Qué loco todo esto!' - pensé mientras Ujval nos enseñaba donde íbamos a dormir (un enorme cuarto de huéspedes con dos colchones de buen tamaño); nos facilitó toallas, sábanas limpias y todo para que estemos tranquilos y cómodos. 'Esto no puede ser' - pensé. '¿La gente te trata así de bien, te invita a sus casas, y aparte sin cobrarte nada?'. 

20:30 - Ujval nos dijo que tenía una conferencia vía Skype así que nos dijo que podíamos pasear por los alrededores. Su departamento quedaba a un minuto caminando de la playa, nos dirigimos allá y regresamos 30 minutos después; no nos dimos cuenta, pero mientras estuvimos fuera la abuela de Ujval había cocinado algunos platos típicos de India. Alta cena.

21:54 - Luego de una picante comida, de conversar con Ujval y su abuela; Alan y yo nos dispusimos a alistarnos y asearnos para descansar. Salimos al balcón a fumar un último cigarro, vimos la playa en una oscuridad pacífica y nos fuimos a dormir. Estaba durmiendo en un colchón de una familia India que vivía en Okinawa. 'Qué raro todo esto', y uno que suele generalizar y decir que todas las personas que están en las bases militares y/o trabajan ahí son malas. Qué bien me hiciste Couchsurfing, gracias por romper mis prejuicios.


18 de Noviembre del 2011.
Ishikawa, Okinawa.

08:57 - Abrí los ojos y ya se escuchaba ruido en la cocina, se oía una conversación en lo que supongo era 'hindú'. Me lavé la cara, Alan ya estaba despierto, y salimos. Estaba Ujval y la abuela esperándonos con un tradicional desayuno de la India. 'No puedo creerlo' - pensé. '¡No era molestia!' - le dijimos al unisono; pero ya saben, uno no puede hacer nada con la hospitalidad india, me llegó dentro, en un buen sentido de la palabra. Conversamos y quedamos que en algún momento haríamos Scuba Diving juntos los 3 (promesa que sigo manteniendo a pesar de no haberla cumplido aún). Nos despedimos, y con ademán de 'Vengan cuando quieran' los fuimos perdiendo mientras seguíamos nuestro recorrido a Onna Son.

10:09 - El clima no nos perdonó hoy. Una ligera lluvia hacía el viaje algo más melancólico, más 'estoy escapando de algo'. En un momento se hizo tan fuerte la lluvia que temíamos por nuestras cosas; sacamos nuestros sobretodos contra lluvia, preparadas inteligentemente para esto. Esperamos que la lluvia pase, las buenas noticias: Ya estábamos en Onna Son.

10:47 - La lluvia se aligeró más y pedaleamos unos kilómetros más hasta llegar a un galpón donde fabricaban cerámica de vidrio Ryukyu; con vívidos colores de los corales. Observamos, aprendimos, preguntamos.

11:39 - Hicimos una parada para hidratarnos un poco, ésta vez fue en un Coco en medio de Onna Son. Yo un Lipton de manzana, Alan un café negro frío. Disfrutamos un poco el lugar, ya estábamos aquí. 'Ya llegamos' - pensé mientras garuaba a más de 50km. de casa.

13:02 - Por medio del Couchsurfing no solo te puedes quedar en casas de otros, también puedes encontrarte para pasear con otros viajeros. Eso también hicimos y nos encontramos con Elizabeth, una estudiante de biología alemana que estaba de beca en Okinawa. Almorzamos, charlamos y decidimos encontrarnos en 'Ryukyu Mura', un pueblo a unos kilómetros más abajo de donde estábamos. Ella tomó el colectivo y nosotros; bueno, como venimos.

13:52 - Ryukyu Mura. Un pueblo armado como si fuese la Okinawa antigua, cuando aún era un país independiente. Un poco armado para mi gusto. Nos encontramos con Elizabeth y paseamos durante unas horas por aquí, luego nos despedimos y empezamos el viaje de vuelta a casa. El viaje que muchas veces no quieres hacer.

16:02 - Emprendemos el viaje a casa. Cansados. Con un camino de subida que nos quemaba las piernas y nos hacía pensar por un segundo si era buena idea regresar de este modo y no en colectivo. ¿Pero qué? Ya habíamos llegado hasta aquí, no podemos tirar la toalla. El orgullo no lo permitía.

18:15 - Ya a pocos kilómetros de casa, el camino se vuelve más sencillo. Por fin, nos tocó un camino de bajada, varios kilómetros así y nuestras piernas bajaban la temperatura un poco. Ya estaba anocheciendo, teníamos 1 hora más. Vamos que si se puede.

20:02 - No contamos con ese último tramo todo de subida, terminamos hecho mierda. Pero contentos, satisfechos. El clima no nos jugó la mejor pasada, pero la pasamos bien. Ya en casa nos despedimos, y cada uno fue a su departamento. 2 días, ciento de cosas que aprendí. ¡Gracias Okinawa, nunca dejas de sorprenderme!


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