La vida en ciudades como Lima puede llegar a ser estresante por la monotonía. Luego de haber realizado el viaje por Asia, el cual duró casi dos meses, nos enfrentamos a una realidad bastante dura: Estudiar, trabajar y ahorrar para el siguiente viaje. Fue un domingo en donde apareció la idea de hacer un pequeño viaje a alguna playa del Perú, escapar de los edificios y el cielo gris limeño. Había varias opciones, pero tras fijar el presupuesto y las fechas disponibles, optamos por ir a Vichayito, Piura.

 

06/11/2015

Son las 3 de la mañana y llega el taxi a casa para partir al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima. Con una mezcla de cansancio y emoción nos embarcamos a esta gran aventura familiar en dónde los objetivos principales son relajarse, renovarse y chilear.

El vuelo duró no más de hora y media, no lo suficiente para darte un buen descanso, pero no importa, ya estábamos en Piura; irreconocible, fría y gris como la capital. Al salir del edificio principal del Aeropuerto Capitán FAP Guillermo Concha Iberico nos enfrentamos a cientos de locales que nos ofrecían servicio de taxi y transporte a dónde querramos. La primera opción, y con la que fuimos en mente, era ir a la estación principal de buses y tomar uno hasta Mancora, de ahí tomar un par de mototaxis (o tuk-tuks) hasta nuestro hotel en Vichayito. Un tripsaso. Consideramos escuchar las ofertas de los locales quienes nos ofrecían transporte directo y privado a Vichayito a un precio, dentro de todo, módico. Luego de regatear el precio final, aceptamos.

Es así que emprendimos un viaje de 2 horas y media, en dónde el clima empezó a parecerse al prometido por “La tierra del eterno verano” y en dónde pudimos descansar del ajetreo del vuelo. Descanso que se terminó abruptamente por la trocha de tierra que teníamos que cruzar para ingresar a Vichayito y que nos samaqueó por casi 10 minutos.

Llegamos al hotel “Costa Blanca”, en dónde teníamos reservado tres habitaciones dobles con vista al mar. Mientras preparaban los cuartos, aprovechamos a almorzar en el restaurante del hotel. Ese día transcurrió como tuvo que transcurrir, toda el team tirado en unas camillas en la playa y un par de chelas. Cenamos en el “Mirador de Vichayito”, quienes ofrecían mayor variedad de platos y nos habían dado buena referencia. Y tenían razón, la comida y la atención estuvieron excelentes.

07/11/2015

Nos despertamos muy temprano, como no es de costumbre, y vamos al restaurante a probar el desayuno que el hotel ofrecía. Pan, mantequilla, mermelada, un vaso de jugo y café. Decidimos aprovechar el día para recorrer el boulevard de Mancora, así que tomamos dos mototaxis y luego de 10km y 20 minutos de puro bache y hueco, llegamos al famosísimo balneario de Mancora. Aquí aprovechamos a comer y comprar todo lo que pudimos (y necesitábamos) pues los precios eran tres veces más bajos que en Vichayito. Luego de pasear por las tiendas y la playa del lugar, optamos por regresar al hotel en taxi. En la noche, fuimos a las mismas camillas que estaban en la playa (ya era nuestro point) para ver el show de luces que ofrecían las estrellas.

08/11/2015

Hoy sí nos costó un poco más despertarnos, pero, era nuestro último día completo del viaje; así que con pie derecho desayunamos (lo mismo) y aprovechamos el día para bañarnos en la playa, tomar fotos y seguir descansando #LaVidaEsDura. Almorzamos y cenamos en el “Mirador de Vichayito” por las razones que ya mencionamos; esta vez probamos platos diferentes y no nos pelamos con ninguno.

09/11/2015

Dicen que cuando viajas no existen los lunes, este tampoco estuvo nada mal. Estuvimos toda la mañana aprovechando el buen clima con el que Vichayito nos despedía, el mar estaba perfecto. Hicimos el check-out antes del mediodía y esperamos en la recepción (único lugar en donde había router de Wifi) a nuestra movilidad de regreso a la ciudad de Piura. En el viaje de regreso paramos en Suyana para ir al baño y comprar algo para tomar, pues aún quedaba una hora de viaje aproximadamente.  Ya en el aeropuerto, realizamos el check in en los módulos de LAN, tomamos un par de cafés en Altomayo, nos informaron que el vuelo estaba demorado un par de horas, cenamos pizza en un restaurante que está dentro del aeropuerto y tres horas más tarde de lo debido, abordamos el avión de regreso a Lima.

El team


Datos de interés:

Pasaje LIM-PIU (Ida y vuelta): US$ 100 – US$180

Transporte de Piura a Vichayito

·         Ruta 1 (S/. 45 por persona / 4 horas y media)

Taxi del aeropuerto a la terminal de buses (S/.15)
Del terminal de buses (EPPO) a Mancora (S/.15)
Mototaxi de Mancora a Vichayito (S/.15)

Esta primera ruta te la recomendamos si estás viajando por tu cuenta o en pareja, es la más económica. El viaje dura más por el simple hecho que el bus hace bastantes paradas en el camino. De regreso también puedes tomar este bus.

·         Ruta 2 (S/.250 – S/.300 por 6 personas / 2 horas y media)

Minivan del aeropuerto a Vichayito

Esta segunda ruta fue la que nosotros escogimos, ya que era la más directa y al ser un grupo de 6 personas no salía relativamente barato. Además de que nos dejaba directamente en el hotel, optamos por esta opción pues la minivan era privada.

·         Ruta 3 (S/.55 por persona / 3 horas)

Taxi del aeropuerto a la Av. Sanchez Cerro (S/.10)
En Van compartida a Mancora (S/.25 – 30)
Mototaxi de Mancora a Vichayito (S/.15)

Esta tercera ruta es la favorita de casi todos los viajeros, pues es directa y económica. Existe una última ruta que sería tomar taxi desde el aeropuerto a Mancora o Vichayito, te cobran un promedio de entre S/.200 – S/.250 por la carrera.

Costos de alimentación

Vichayito (S/.25 – S/.40 por plato)
Mancora (S/.10 por menú)

La bodega más cercana a nuestro hotel “Costa Blanca” está a 20 minutos a pie del hotel. Bastante lejos y no cuenta con un buen stock de productos.

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